
Comparativa de anillos inteligentes: las mejores ofertas de anillos inteligentes de 2026
¿Quieres hacer un seguimiento minucioso de tu salud y tu rendimiento deportivo, pero no te apetece llevar una pantalla grande en la muñeca? Entonces, el anillo inteligente es la solución perfecta. Estos dispositivos wearables compactos están repletos de sensores que miden tu frecuencia cardíaca, la calidad del sueño y el nivel de estrés, a la vez que tienen el aspecto de una elegante joya. Tanto si te decantas por el conocido Oura como por el nuevo Samsung Galaxy Ring, con nosotros encontrarás las mejores ofertas y una comparativa independiente.

Los anillos inteligentes, también conocidos como «smart rings», son anillos que se llevan en el dedo y que están equipados con numerosos sensores. Lo ideal es llevarlos en el dedo índice, el medio o el anular. No se recomienda llevarlos en el pulgar ni en el meñique. Da igual en qué mano te pongas el anillo; lo importante es que te resulte cómodo.
Igual que un reloj inteligente, pero diferente
Un anillo inteligente comparte muchas de las mismas funciones que un reloj inteligente, pero, al carecer de pantalla, resulta menos molesto. Por lo tanto, también distrae menos. Además, ofrece una mayor duración de la batería, que suele ser de hasta una semana. La mayoría de los relojes inteligentes hay que cargarlos todos los días.
Marcas de anillos inteligentes
Hay varias marcas especializadas en anillos inteligentes, entre ellas Oura, que lanzó al mercado el primer anillo inteligente en 2013. Otros fabricantes conocidos de anillos inteligentes son:
Aplicación complementaria
Debido a la ausencia de pantalla, siempre es necesario estar conectado a un teléfono. La mayoría de los fabricantes han creado su propia aplicación complementaria, pero algunos también se sincronizan con Google Fit o Apple Health.
En el caso de algunos anillos inteligentes, es necesario contratar una suscripción para poder utilizarlos. El Oura es un ejemplo de ello. En otros, en cambio, no hay que pagar cuotas mensuales. Esto hace que, en ocasiones, el precio de compra sea algo más elevado.
